Para detener el avance de las fuerzas artiguistas rumbo a Montevideo, Elío hizo salir al encuentro un ejército al mando del capitán de fragata José Posadas,éste se establece en Las Piedras para esperar a los revolucionarios.
Los cañones del ejército español habían sido sacados de los barcos. Posadas buscó los lugares más altos y dispuso a su caballería cercana al Arroyo de Las Piedras. En la cima de la cuchilla instaló su campamento.Llovía mucho y el clima estaba muy frío y humedo.
La moral del ejèrcito español era muy baja. Algunos de los soldados habían sido enrolados contra su voluntad.
La misión de Posadas tenía dos cometidos :
combatir a los levantados en armas
proveer de ganando a la plaza de Montevideo para soportar el sitio.Posadas roba ganado de la estancia de Artigas en Casupá al enterarse, éste decide instalarse cerca de Las Piedras
El 18 de mayo se produjo el enfrentamiento en las proximidades de Las Piedras. La batalla comenzó a las 11 de la mañana y terminó al atardecer. Si bien las fuerzas españolas contaban con mejor armamento, las tropas orientales bajo las ordenes de Artigas pusieron en juego su caballería y mediante una acción envolvente lograron el triunfo.
Artigas dividió a sus tropas en tres columnas tratando de rodear a Posadas.
Las fuerzas artiguistas avanzaron haciendo repleagarse a Posadas y sus hombres a una zona más alta del terreno,donde no tuvieron mas remedio que atrincherarse.
Los españoles formaron un triángulo y colocaron los cañones en las puntas, pero
igualmente los orientales los encerraron y no tuvieron más opción que rendirse.
Al finalizar la batalla, se habían provocado numerosas bajas y prisioneros, Artigas los protegió y evitó los excesos de sus hombres con los vencidos, dió la orden de respetar a los españoles diciendo:
"Clemencia para los vencidos"
Poco tiempo después los revolucionarios comenzaron el Sito a la ciudad de Montevideo
Esta vitoria tuvo una gran importancia. Aumentó la confianza de las fuerzas y la derrota obligó a los españoles a refugiarse en Montevideo, de esta manera toda la campaña quedó en manos de los patriotas.
El prestigio de Artigas fue en aumento y el gobierno de Buenos Aires le otorgó el grado de coronel y difundió ampliamente las noticias de la victoria.